Cuando una familia sospecha que un testamento fue otorgado sin la capacidad suficiente, la vía legal es la impugnación testamentaria. La pregunta clave es siempre la misma: ¿tenía esa persona, en esa fecha concreta, capacidad cognitiva suficiente para comprender lo que estaba firmando y decidir de forma autónoma?
¿Qué aporta el neuropsicólogo forense?
El neuropsicólogo forense analiza la documentación clínica disponible y reconstruye el estado cognitivo de la persona en el momento del otorgamiento del testamento. El informe pericial establece si ese estado era compatible con los requisitos legales exigidos para otorgar testamento y puede ser ratificado en sede judicial por el especialista.
¿Qué indicios son relevantes?
Un diagnóstico de demencia o de deterioro cognitivo significativo previo a la firma, una dependencia funcional acreditada o la existencia de desorientación en fechas próximas al otorgamiento son indicadores relevantes.
También debe analizarse el contexto: cambios testamentarios de última hora o modificaciones que benefician de forma desproporcionada a una única persona pueden constituir indicios que requieran una valoración pericial.
Si tiene dudas sobre si las circunstancias de su caso pueden fundamentar una impugnación testamentaria, puede contactar para valorar la viabilidad del peritaje.
