Cuando una persona presenta deterioro cognitivo pueden surgir dudas sobre su capacidad para administrar bienes, realizar operaciones económicas o tomar decisiones patrimoniales relevantes.
La evaluación neuropsicológica permite analizar funciones como el juicio, la planificación, la memoria y el razonamiento, determinando el grado de autonomía conservado y las necesidades de apoyo existentes.
Estos informes son especialmente útiles en procedimientos relacionados con medidas de apoyo, curatela o protección patrimonial.
