La influencia indebida puede afectar a cualquier persona que se encuentre en una situación de vulnerabilidad psicológica o emocional. No se trata únicamente de personas mayores o con deterioro cognitivo.
La evaluación neuropsicológica forense permite analizar factores como la susceptibilidad a la manipulación, la dependencia emocional o la capacidad para resistir presiones externas. Estos aspectos pueden resultar fundamentales cuando se cuestiona la validez de determinadas decisiones personales o patrimoniales.
Los informes periciales neuropsicológicos aportan evidencia objetiva para determinar si una decisión fue adoptada de manera libre, consciente y autónoma.
