Cuando un trabajador solicita el reconocimiento de una incapacidad laboral permanente por secuelas cognitivas, el informe neuropsicológico forense es una pieza clave del procedimiento. Acredita de forma objetiva la existencia, naturaleza y magnitud de los déficits cognitivos que impiden el desempeño profesional.
Los informes clínicos habituales describen diagnósticos, pero no siempre cuantifican el impacto funcional en el ámbito laboral. El informe pericial va más allá: establece qué funciones cognitivas están afectadas, en qué grado y por qué son incompatibles con las exigencias del puesto de trabajo.
La evaluación incluye pruebas estandarizadas que valoran memoria, atención, funciones ejecutivas, velocidad de procesamiento y capacidad de aprendizaje, comparadas con baremos normativos y contextualizadas en relación con la actividad profesional del trabajador.
El informe puede aportarse en el procedimiento administrativo ante el INSS y defenderse en vía judicial si es necesario.
Si necesitas acreditar secuelas cognitivas en un procedimiento de incapacidad laboral, puedes contactar para valorar tu caso.
