Puede dejar secuelas que no son visibles en una radiografía. Los déficits de memoria, atención, velocidad de procesamiento o funciones ejecutivas impactan directamente en la capacidad de la persona para trabajar, relacionarse y desenvolverse con autonomía, pero requieren una evaluación especializada para ser acreditados judicialmente.
Qué hace el neuropsicólogo forense
Aplica una batería de pruebas estandarizadas que cuantifica el perfil cognitivo de la persona y lo compara con baremos normativos. El informe establece qué funciones están afectadas, en qué magnitud y si existe relación causal con el accidente.
Esta documentación es imprescindible en procedimientos de reclamación de indemnización y en solicitudes de incapacidad laboral permanente.
Por qué no basta con el informe médico
La neuroimagen puede ser normal y existir daño cognitivo real. La evaluación neuropsicológica detecta alteraciones funcionales que las pruebas de imagen no captan, y las cuantifica de forma objetiva y defendible en sala.
Si ha sufrido un accidente y presenta dificultades cognitivas, puede contactar para valorar la pertinencia del peritaje.
